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24 de noviembre de 2013

Ser celoso es el colmo del egoísmo, es el amor propio en defecto, es la irritación de una falsa vanidad


Me quede profundamente dormida durante horas, el timbre de la vecina de al lado fue lo que me despertó. Por unos minutos me sentí desorientada, no sabía si estaba en mi cama, o si aún bailaba… el silencio de mi alrededor,  y mirar al lado de la cama y verlo vacío fue lo que me trasportó de sopetón a la realidad, hice el intento de levantarme pero el cuerpo me pesaba, la cabeza me daba vueltas y el cuerpo me dolía, no fui consciente de todo lo que había bebido hasta ese momento, ese instante en el que me di cuenta la resaca que tenía encima.

Cuando pude levantarme, llené la bañera de agua para darme un buen baño, y mientras se llenaba me calenté un cafelito para ir despejando, lo bebí asomada a la ventana, llovía y fuera hacia frio, era uno de esos domingos que lo único que apetece es estar en pijama, con una manta y no moverse del sofá.

No sabía nada de Esther, y no me apetecía machacarme la cabeza y sacar conclusiones equivocas, así que antes de ir a bañarme cogí el móvil y me puse a llamarla, mi sorpresa fue darme cuenta que el móvil estaba apagado, se había acabado la batería, lo que me extrañó mucho ya que lo había cargado antes de salir, así que le puse el cargador y me metí en esa agua tan calentita.

Con el café y el baño pude recomponerme, al encender el móvil tenía 54 llamadas de Esther y 35 wasap, a cual peor, me hacía unos reproches que no entendía, caí en que el móvil lo deje en silencio durante el mitin que tuve que dar, y luego se me olvido quitarlo.

La llame 4 veces pero no me contesto a ninguna de sus llamadas, así que la deje un mensaje en el contestador, diciéndola que no entendía nada y que teníamos que hablar.

Tenía dos opciones, me comía el coco buscando respuestas hasta que quisiera dar señales de vida, lo que me llevaría a agobiarme y pasarlo mal, o esperaba a que diera señales de vida y que ella misma me diera respuestas a todas las preguntas que pasaban por mi mente.

Intente llevar a cabo la segunda opción, pero pudo la primera, por más que intentaba buscar una explicación lógica no la encontraba, y seguía sin coger el teléfono.

Por fin, al final del día y entrando la noche, dio señales de vida y se presentó en mi casa, su semblante era para enmarcarlo, rabia envuelta en dolor, y yo sin entender nada, al acercarme y querer darla un beso, volvió la cara y ahí ya es cuando me quede a cuadros.

No tienes nada que decirme, me pregunto, encogí mis hombros y la dije empieza tu porque yo no entiendo nada.

Esas palabras que salían de sus labios se clavaban como dagas dentro de mí, se había formado un película en su cabeza y lo peor de todo es que ella lo veía como real, es ahí cuando de verdad me di cuenta que necesitaba ayuda.

Según ella no paré de mirar a mi ex todo, le hice muecas y señales, guiños de ojo, ella me lanzaba miradas diciéndome cómeme (palabras textuales de ella), dio por hecho que nos besamos en el cuarto de baño cuando coincidimos, y lo peor de todo es que daba por hecho que me había acostado con ella, y habíamos pasado la noche haciendo el amor, según ella era el motivo por el que no le cogía el teléfono, y seguidamente lo apague.

Estaba tan sorprendida que no sabía ni cómo reaccionar, nada de lo que yo le decía le valía, no me creía, era increíble.

Ya no pude más y rompí a llorar, la explique que para mí la confianza es primordial en una relación, y la lealtad la que va aguantando los cimientos, que jamás en mi vida había sido infiel a nadie, y que mejor prueba de amor no podia haberla dado que llevarla conmigo a un evento que para mi era importante, presentarla como mi pareja, ponerla en el lugar donde debe estar delante de mi ex todo.

Para ella todo esto no valía, había sido una estrategia para dar celos a mi ex todo, lo que me había dado resultado porque me la había llevado a la cama… Es ahí cuando estallé, y la dije que no quería volver a verla, que ya se había acabado la tontería, y que si estaba con ella es porque quería, que hasta ahora había sido muy feliz con ella, y que no entendía porque ahora tanta posesión, tanto celos infundados, tantas dudas y descontrol, la grite que quien era ella de vedad, que me había engañado dándome una cara que realmente no era la suya. Que la había sido muy sincera desde el principio y que ya se acababa el humillarme como lo estaba haciendo.

 Me vio tan desesperada, tan llena de rabia y descontrolada, que fue cuando se calmó, y se derrumbó, lloro desconsoladamente pidiéndome perdón, pidiéndome que necesitaba ayuda, que me qeria tanto que el miedo a perderme o a que yo no sintiera como ella la descontrolaba.

 Quise abrazarla, besarla, mientras le decía que no pasaba nada, que superaríamos todo, pero ella me freno, volvió a poner un muro en medio, no me dejo acercarme, y entre sollozos me confesó que había pasado la noche con su ex, que termino en la cama follando con él.


3 comentarios:

Lía! dijo...

Sin nada mas que decir que...
Aquì sigo anclada a la amistad que te he profesado todo este tiempo!
Mi mano, mi hombro y mi estar te acompañen...

TQM y se bien el sabor amargo que deja tanta desiluciòn!!!

Pioja dijo...

Creo que nos tenemos que poner al día, aunque no tenemos mucho tiempo lo intentaremos. Feliz Navidad ;)

bull dijo...

=O no, no, nooooo!! no puede ser =(
primero, felicidades por tus premios, sabes? me pongo a imaginarte y me ilusiona jajaja creo que es parte de las lecturas. Pero que mierdas, ahora si, que me quedo triste, molesta y no se que opinar... no sé que haría yo si estuviera en tu lugar, pero creo, que tampoco quisiera perderte aunque los hechos digan lo contrario... no lo sé... como canta León Larregui "no existe el amor cuando lo buscas siempre fuera de ti" te mando un abrazo y un beso.